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| INFORMACIóN SOBRE CUENCA, SEDE DE LA REUNIóN |
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Situada entre los 2.350 y 2.550 metros sobre el nivel del mar, en el sector sur de la Cordillera Andina Ecuatoriana, la antigua Guapdondélic de los cañaris; luego Tomebamba, segunda capital del Imperio Inca, fue conquistada en 1533 por los españoles y, en el sitio, el 12 de abril de 1557, se fundó una villa con el nombre de Cuenca, en honor a la ciudad natal del Virrey del Perú, don Andrés Hurtado de Mendoza, que ordenó su fundación a Gil Ramírez Dávalos.
Cuenca, ciudad de la región sur andina del Ecuador y capital de la provincia del Azuay, fue declarada por la UNESCO Patrimonio Cultural de la Humanidad en 1999. Además, en abril de 2007, con motivo de la celebración de los 450 años de su fundación española, fue sede de la creación de la Red Iberoamericana de Ciudades Patrimonio Cultural de la Humanidad, Saludables y Universitarias, con el apoyo de la OPS/OMS. El desarrollo de Cuenca y su región ha estado históricamente vinculado a la movilidad de la población, tanto interna como internacional. Desde la década de los sesenta, Estados Unidos y Canadá fueron los principales destinos de estos flujos migratorios; a partir de los años noventa, los destinos se diversifican y adquiere importancia la migración hacia Europa, en particular a España. En la actualidad, Cuenca es también receptora de flujos migratorios sudamericanos, especialmente de origen peruano y, en menor medida, colombiano.
El clima es benigno. Una temporada de sequía afecta en la actualidad a Cuenca y sus alrededores, entre junio y septiembre. El resto del año hay períodos de intensidad lluviosa variable, sobre todo octubre-diciembre y marzo-mayo.
Con una población de alrededor de 450.000 habitantes, es la tercera más grande e importante ciudad del Ecuador, y también la más atractiva y tranquila.
Su Centro Histórico está constituido por una ciudad de aires coloniales, pero que es, en verdad, republicana, pues la mayoría de sus atractivas construcciones proceden del siglo XIX. Hay también algunas edificaciones del XVIII, sobre todo los dos conventos de clausura, el del Carmen y el de la Inmaculada Concepción, parte de la antigua catedral, y unas pocas casas particulares. Pero lo que resulta particularmente atractivo es el aire homogéneo del conjunto, solo alterado por algunos alardes de chocante modernidad, en edificios de las décadas del 50 y 60 del siglo XX.
Puntos destacados del Centro Histórico son muchas casas tradicionales, con aleros, fachadas que se engalanan con yeserías en forma de guirnaldas o semicolumnas, cenefas y medallones, balcones en madera tallada y hierro forjado, puertas y ventanas que revelan interesantes trabajos en madera e interiores con patios, jardines y salas de techo pintado o de metal policromado, que importaron de Estados Unidos y Europa la ricas familias burguesas de principios del S. XX; las iglesias: San Francisco, El Carmen, las dos catedrales, San Alfonso, Santo Domingo y otras, que albergan parte esencial de su patrimonio arquitectónico, escultórico y pictórico; los Museos, el de la Concepción, conocido como de las Conceptas, el mayor centro de Arte Religioso en el toda el área sur del país; el “Remigio Crespo”, que guarda una serie de piezas relacionadas con la ciudad y su historia y el de Arte Moderno, sede de la importante Bienal Internacional de Cuenca; las pequeñas plazas, como la de las Flores y los parques –San Sebastián, Calderón, San Blas- que invitan a un descanso en el diario trajín.
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